Building Efficiency Energía Geotermal
Energía Geotermal
Justo debajo de la superficie de la Tierra existe una fuente renovable y constante de calor conocida como la energía geotérmica. En una profundidad de aproximadamente seis pies, por ejemplo, la temperatura de suelo en la mayor parte de las regiones del mundo es estable entre 7ºC y 14ºC. Johnson Controls ofrece soluciones de energía geotérmica que permiten aprovechar esta fuente de energía natural para su uso en sistemas de calefacción y refrigeración.
Con sistemas geotérmicos, a menudo no hay necesidad de instalar sistemas tradicionales de calefacción o refrigeración. En cambio, las bombas de calor con sistema geotérmico aprovechan el calor o el frío natural de la tierra a través de un circuito hidráulico instalado bajo tierra o inmerso en una charca o un lago. El fluido es bombeado en el edificio, donde es comprimido por un transformador de calor y liberado a una temperatura más alta. En verano este proceso se invierte, quitando el calor del edificio para refrescar las estancias.
A diferencia de las bombas de calor convencionales, es mucho más fácil para el sistema de bomba de calor geotérmico capturar el calor del suelo que está a una temperatura moderada que del aire gélido del invierno. A la inversa, en verano, la tierra relativamente fresca absorbe el calor más fácilmente que el aire caliente del exterior.
Con sistemas geotérmicos, a menudo no hay necesidad de instalar sistemas tradicionales de calefacción o refrigeración. En cambio, las bombas de calor con sistema geotérmico aprovechan el calor o el frío natural de la tierra a través de un circuito hidráulico instalado bajo tierra o inmerso en una charca o un lago. El fluido es bombeado en el edificio, donde es comprimido por un transformador de calor y liberado a una temperatura más alta. En verano este proceso se invierte, quitando el calor del edificio para refrescar las estancias.
A diferencia de las bombas de calor convencionales, es mucho más fácil para el sistema de bomba de calor geotérmico capturar el calor del suelo que está a una temperatura moderada que del aire gélido del invierno. A la inversa, en verano, la tierra relativamente fresca absorbe el calor más fácilmente que el aire caliente del exterior.
