Tecnología Del agua al calor
Los avances tecnológicos permiten a Johnson Controls utilizar agua para calentar estas instalaciones suizas
El centro de clasificación de Zürich-Mülligen es un lugar muy concurrido dentro del Swiss Post, el centro de correos de Suiza. Por él pasan a diario más de un millón de cartas.
Pero semejante volumen de trabajo no se traduce en costes energéticos exorbitantes y esto es debido, en gran medida, a la tecnología desarrollada por Johnson Controls.
Tomando en cuenta una serie de consideraciones eléctricas suizas, Johnson Controls desarrolló una tecnología para la bomba de calor que permite al centro de clasificación aprovechar la energía de las aguas residuales de un planta de purificación cercana. A partir de ahí, la energía recogida se emplea para los sistemas de calefacción y refrigeración del centro de correos.
Cómo funciona
El corazón del sistema lo constituye una de las mayores bombas de calor de amoniaco de toda Europa, que no sólo es beneficiosa desde un punto de vista energético sino también ecológico, puesto que el amoniaco no daña la capa de ozono. La bomba de calor de Johnson Controls proporciona agua caliente a una temperatura constante de 62 grados centígrados para calentar el edificio.
El sistema interactúa con la tecnología de recuperación energética. El 50 por ciento de la energía térmica procede de las aguas residuales purificadas, y el 30 por ciento procede de la recuperación del calor de los sistemas de aire acondicionado del edificio.
El sistema es de máxima eficiencia en términos de energía y espacio, pues ocupa un espacio total de 70 metros.
Además, el sistema ha demostrado ser altamente eficiente en cuanto a control de contaminación. Según los cálculos, el centro de servicios postales de Mülligen ha podido reducir el consumo de combustibles fósiles en un 85 por ciento. Y esto supone la reducción de unas 3.400 toneladas anuales de CO2.
Pero semejante volumen de trabajo no se traduce en costes energéticos exorbitantes y esto es debido, en gran medida, a la tecnología desarrollada por Johnson Controls.
Tomando en cuenta una serie de consideraciones eléctricas suizas, Johnson Controls desarrolló una tecnología para la bomba de calor que permite al centro de clasificación aprovechar la energía de las aguas residuales de un planta de purificación cercana. A partir de ahí, la energía recogida se emplea para los sistemas de calefacción y refrigeración del centro de correos.
Cómo funciona
El corazón del sistema lo constituye una de las mayores bombas de calor de amoniaco de toda Europa, que no sólo es beneficiosa desde un punto de vista energético sino también ecológico, puesto que el amoniaco no daña la capa de ozono. La bomba de calor de Johnson Controls proporciona agua caliente a una temperatura constante de 62 grados centígrados para calentar el edificio.
El sistema interactúa con la tecnología de recuperación energética. El 50 por ciento de la energía térmica procede de las aguas residuales purificadas, y el 30 por ciento procede de la recuperación del calor de los sistemas de aire acondicionado del edificio.
El sistema es de máxima eficiencia en términos de energía y espacio, pues ocupa un espacio total de 70 metros.
Además, el sistema ha demostrado ser altamente eficiente en cuanto a control de contaminación. Según los cálculos, el centro de servicios postales de Mülligen ha podido reducir el consumo de combustibles fósiles en un 85 por ciento. Y esto supone la reducción de unas 3.400 toneladas anuales de CO2.
