Refrigeración líquida, clave para ampliar la capacidad de los data centers de IA con mayor eficiencia

junio 24, 2026

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Madrid, 24 de junio de 2026. – El mercado de los centros de datos vive una fase de crecimiento sin precedentes impulsada por la adopción masiva de la inteligencia artificial, que está elevando las necesidades de potencia y la densidad de cómputo en nuevas instalaciones y ampliaciones. Este cambio está tensionando el diseño de la infraestructura crítica y, en particular, la capacidad de refrigeración para sostener el rendimiento y la disponibilidad.

A medida que los entornos se vuelven más intensivos en energía y los costes aumentan, la eficiencia pasa a ser un factor decisivo para controlar el gasto operativo, aumentar la capacidad y avanzar en objetivos de sostenibilidad. En este contexto, la refrigeración líquida se consolida como una palanca clave para gestionar cargas térmicas crecientes y acercar la disipación de calor a los equipos de alto rendimiento.

“En muchos sentidos, el crecimiento de la IA todavía parece infravalorado a corto plazo. Lo que está ocurriendo ahora no es sólo una expansión incremental; está impulsando un cambio real en la escala, la densidad y los requisitos de rendimiento de la infraestructura del centros de datos”, explica Austin Domenici, Presidente de Soluciones Globales para Centros de Datos en Johnson Controls. “La refrigeración representa entre el 30% y el 40% del consumo energético de un centro de datos. Cada punto porcentual de energía no-IT ahorrada puede reinvertirse en capacidad de cómputo, mientras se reduce la presión sobre la red eléctrica”, añade.

Refrigeración líquida para altas densidades: eficiencia térmica donde más se necesita

El avance de la IA está llevando a escenarios donde el calor se concentra cada vez más cerca del hardware crítico. La refrigeración líquida responde a este reto al permitir una transferencia de calor más eficiente y estable, facilitando el control térmico en configuraciones de mayor densidad.

En este marco, Johnson Controls ha completado la adquisición de Alloy Enterprises, una empresa especializada en una plataforma de gestión térmica de nueva generación para centros de datos de alto rendimiento y aplicaciones de misión crítica. La tecnología de Alloy incorpora componentes avanzados de refrigeración líquida directa, capaces de habilitar mejoras de hasta un 35% en la eficiencia de la gestión térmica, ampliando las capacidades para diseñar e integrar soluciones adaptadas a diferentes necesidades operativas.

Prepararse para la siguiente ola: refrigeración directa al chip de dos fases

Johnson Controls también ha realizado una inversión estratégica en Accelsius, centrada en refrigeración líquida directa al chip de dos fases, considerada una de las próximas grandes evoluciones en tecnología de refrigeración.

A diferencia de los sistemas monofase, esta tecnología de cambio de fase (ebullición y condensación del fluido) incrementa de forma significativa la eficiencia de transferencia de calor y aporta ventajas en escenarios de temperaturas extremadamente altas. Aunque las densidades térmicas actuales no siempre requieren este enfoque, la compañía busca anticiparse a las necesidades futuras de los centros de datos de IA.

La refrigeración líquida se combina también con otras innovadoras tecnologías de Jonhnson Controls, como las enfriadoras de absorción que capturan el calor residual de las fuentes de generación de energía in situ y lo convierten en capacidad de refrigeración. Con este enfoque, el consumo eléctrico de las enfriadoras puede reducirse hasta en un 90%, disminuyendo el consumo energético total de la planta en más de un 45% y mejorando el PUE (eficiencia en el uso de la energía) en un 10%.

Con esta evolución, Johnson Controls amplía sus capacidades para ayudar a los operadores a gestionar entornos de mayor densidad térmica y ampliar la infraestructura de IA con mayor eficiencia y resiliencia.

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