Johnson Controls presenta una guía para enfriadoras de absorción que permite obtener hasta 97 MW de capacidad adicional de IA

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  • Ofrece una hoja de ruta para convertir el calor residual del data center en refrigeración productiva, reduciendo la demanda eléctrica para refrigeración hasta en un 44%.
  • La capacidad de computación extra permitiría obtener miles de millones de dólares en ingresos adicionales a partir de la infraestructura energética existente.
  • Entre los resultados potenciales se incluyen un PUE de tan solo 1,23, sin consumo de agua in situ y con una reducción de hasta el 43% en las emisiones de CO2 del sistema de refrigeración.
  • Los operadores pueden lograr esta capacidad de IA más rápidamente gracias a un diseño modular y repetible, desde campus de 100 MW hasta fábricas de IA a escala de gigavatios.

Madrid, 6 de agosto de 2026.Johnson Controls, líder mundial en gestión térmica, sistemas de misión crítica para edificios, eficiencia energética y descarbonización, ha presentado su Guía de Diseño de Referencia para Enfriadoras de Absorción.

La guía ayuda a los operadores de centros de datos a convertir el 57% de la energía que normalmente se pierde en forma de calor residual procedente de la generación de energía in situ en refrigeración productiva, reduciendo así la demanda eléctrica relacionada con la refrigeración y liberando más potencia disponible para las cargas de trabajo de IA.

En una ‘fábrica de IA’ a escala de 1 GW esas mejoras en la eficiencia pueden soportar hasta 97 MW de capacidad de computación adicional de IA sin aumentar la generación de energía in situ, lo que genera un potencial de ingresos adicionales de hasta 18.000 millones de dólares a lo largo de la vida útil de la instalación, según un modelo típico de AI Factory estadounidense.

“Una de las mayores oportunidades sin aprovechar en los centros de datos es el calor que generan”, afirma Austin Domenici, Presidente de Global Data Center Solutions en Johnson Controls. “Ayudamos a transformar el calor recuperado en trabajo útil mediante soluciones de cogeneración y de refrigeración por absorción, permitiendo a las fábricas de IA escalar de manera más eficiente a la vez que se reduce la presión sobre la red eléctrica y se aporta valor a las comunidades locales”.

El diseño de referencia muestra cómo los operadores pueden convertir las mejoras en la eficiencia de la refrigeración en capacidad computacional adicional para IA o reducir las emisiones de CO2 del sistema de refrigeración hasta en un 43%. Puede alcanzar un PUE de tan solo 1,23 sin consumir agua in situ. La arquitectura modular y repetible se adapta desde campus de 100 MW hasta ‘fábricas de IA’ a escala de gigavatios sin necesidad de rediseño, lo que contribuye a poner en marcha nueva capacidad más rápidamente.

Basándose en más de 65 años de innovación de la gama YORK en el campo de la absorción y en una base instalada a nivel mundial de miles de unidades en múltiples sectores, Johnson Controls ha implantado esta tecnología en entornos altamente exigentes, como buques de guerra e instalaciones de fabricación avanzadas. Con una gama de soluciones de gestión térmica que abarca enfriadoras refrigeradas por aire y por agua, refrigeración líquida, controles y servicios de ciclo de vida, Johnson Controls ayuda a los operadores de centros de datos a poner en marcha la capacidad más rápidamente, mejorar la eficiencia y maximizar la computación de IA a partir de la energía disponible.

“Una gran cantidad del calor producido por los generadores eléctricos in situ se desperdicia, en esencia, al disiparse en el aire. Vemos una enorme oportunidad cuando, en cambio, esa energía se aprovecha”, concluye Katie McGinty, Vicepresidenta y Directora de Sostenibilidad y Relaciones Externas de Johnson Controls. “Al convertir el calor residual en refrigeración útil, estamos transformando un recurso que ya se ha adquirido y pagado en un activo, en lugar de en un pasivo que hay que eliminar. Cada megavatio que podamos destinar de la refrigeración a la capacidad de computación ayuda a los clientes a aumentar el potencial de ingresos de sus instalaciones y acelera el tiempo de retorno de la inversión reduciendo la carga sobre la red eléctrica. Ese es el tipo de innovación que impulsa el crecimiento de la IA, reduce los costes y ayuda a las comunidades y a las empresas a sacar más partido de los recursos energéticos existentes”.

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